jueves, 11 de diciembre de 2008

Macondo: El medio para construir comunidad




Macondo: El medio para construir comunidad

La revista Macondo, de la facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, logró a través de la comunicación, unir la institución.


Javier Chamorro

Prisma




La Universidad de Chile se caracteriza por ser un archipiélago urbano de facultades, divididas por largas distancias. Esto produce que no haya una buena comunidad entre las facultades separadas y por ende, no existe un clima universitario muy unido.


Frente a esto Álvaro Pozo, estudiante de sociología, junto con un grupo de amigos quiso hacer algo. “No habían espacios para construir comunidad, Macondo era el medio para lograrlo. Nosotros interpretamos nuestro espacio y con eso buscábamos unir las facultades”. Su plan en parte se hizo realidad.


La revista, gracias a los conocimientos informáticos de Álvaro, nació como página Web. En ella se ponían temas diversos y por lo general con una connotación humorística. Esto debido a que en el principio, la revista era tan solo un medio de expresión de un grupo. Álvaro cuenta que,”el medio partió con el grupo de amigos. Las reuniones de pauta eran informales, nos juntábamos en los pastos y llegamos a ser como una tribu”


Luego de esa instancia, se fueron dando cuenta que esa pequeña comunidad podía expandirse y así lo hicieron. Tomando temas de interés general y creando un foro de discusión. Luego, llegaron a ganar el Fondo Azul que ofrece la Universidad para dar el siguiente paso, el papel.


Con el financiamiento, alrededor del 2003, la revista presentaba su primera edición, la cual tiempo después daría, vuelta por toda la universidad. Para mantener la circulación del proyecto, de a poco fueron imponiendo eventos y actividades. En primera instancia lograron crear, a través del foro, una comunidad activa y con usuarios de distintos lugares. Luego, para recaudar fondos, impusieron lo que ellos denominaron “las fiestas bananeras”, en honor al libro de Gabriel García Márquez Cien años de Soledad (que también inspiró el nombre del diario).


Así, la revista fue ganando terreno en la Universidad. Con el tiempo fueron gestionando diversas revistas (independientes entre sí), que se instalaron en varias facultades. A largo plazo, se fue generando una red que conectaba a la Chile por medio de estas revistas y con la denominada “internacional de Macondo”, artículos que llevaban todas las revistas y que escribían los del equipo de Macondo.

“Había más que una revista, teníamos un movimiento”, plantea Álvaro sobre lo que llegaron a lograr. Y es que miembros del equipo después formaron grupos políticos aprovechando el movimiento. Pero con eso, la revista se fue descuidando hasta que dejó de funcionar.


Tiempo después, miembros del equipo gestionaron para que se creara la secretaría de comunicaciones, la cual engendró a Mala clase y Bello público, medios que también serían famosos en la Universidad.


A largo plazo, la influencia de esta revista dejó tradición e instituciones que perduran hasta el día de hoy, pero lo más importantes es que en su momento, logró a unir a miles de jóvenes universitarios en un solo sitio. Esto es tan solo una muestra de la necesidad y el poder que tienen los medios de comunicación.


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Medio de Comunicación Electrónico que plantea la elaboración periodística a partir de los personajes habituales que la cultura urbana nos ofrece día a día.