miércoles, 10 de diciembre de 2008

Sabor y tradición: El Rey del mote con Huesillos


Antonio Salinas es trabajador de este local desde 1981


Sabor y Tradición: El Rey del Mote con Huesillos


En la esquina de Rondizzoni con Mirador, justo detrás del Club Hípico, se vive una tradición a la chilena. El mote con huesillos es una bebida típica que entrega frescura y sabor cuando el calor del verano nos aqueja.

Estefani Carrasco

Prisma



Antonio Salinas es un hombre que ha trabajado la mitad de su vida en el negocio el Rey del Mote con Huesillos. Aquí atiende al día a unas mil personas: bolivianos, ingleses, colombianos, suizos, entre otros, ya han probado el brebaje. “Esta es la primera parada que hacen en Santiago; del aeropuerto se pasan al Rey”. Es tanto el prestigio de este quiosco que artistas como Don Francisco, Buddy Richard, José Alfredo Fuentes, quien antes vivía cerca del lugar, y el futbolista Carlos Caszely, lo han visitado. Este quiosco es un negocio familiar, se instalo en 1936, ya cumplió 72 años de tradición y Antonio es parte de su historia.


Hay que saber hacerla

Antonio llegó al negocio a través de un amigo en el año 81, cuando tenía 20 años, pero desde pequeño que trabaja, ya que su padre tenía un taller de somieres. “Nací para ser negociante”, comenta. Salinas tiene chispa para atender, le gusta hacer reír a sus clientes, todos los vecinos lo conocen y saludan: “Me gusta trabajar con la gente”.


Muchos clientes le comentan que sienten un sabor especial en su receta, pero él responde que el único secreto es saber hacerlo. “Es lo mismo que hacer un plato de porotos y queden duros, tienes que saber hacerlos”, dice. Junto a él trabajan tres personas y una de ellas es su hermano. Su jornada laboral comienza temprano con lo primero que hace, el jugo. Justo al frente del quiosco, en Rondizzoni 22394, tienen una bodega donde prepara el dulce refresco. Después de trabajar todo el día atendiendo a la gente, dejan remojando los huesillos toda la noche para que a la mañana siguiente se prepare.


El Rey del Mote con Huesillos está abierto desde el 1 de septiembre hasta el 31 de marzo, el resto del año Antonio se dedica a trabajos totalmente diferentes, como arreglar alfombras. Para este hombre es mejor el trabajo en el negocio del mote, ya que está en mayor contacto con la gente y es más relajado.


El quiosco le da vida a la esquina: los árboles, las sillas, y el rico mote con huesillos entregan un ambiente relajado en ese pequeño rincón de la agitada ciudad de Santiago, “Durante el verano se llena, la gente hace fila para comprar un refrescante mote con huesillos; en invierno llega a dar pena lo solo del lugar”, cuenta este trabajador que también se atreve con un récord: para las fiestas patrias de este año, la Municipalidad de Calera de Tango lo invito a preparar el mote con huesillos más grande de la historia; en esa oportunidad hicieron 10 mil litros de jugo y todo se regaló a las 5 mil personas y vecinos del lugar: “Fue una bonita experiencia”, recuerda.





Seguir con la tradición

Por ahora Antonio Salinas no piensa en dejar el negocio. “Puede ser en dos o cinco años más; todo depende de mi estado anímico o cuanto resista mi cuerpo para traer las ollas de aquí para allá con jugo”. Pero cuando Antonio reflexiona en su salida del negocio, es inevitable preocuparse de que pueda terminarse la tradición. Es por esto que tiene pensado dejar a uno de sus hijos ocupando un puesto: “Mi hijo ya ha trabajado aquí y le ha gustado”. De todas formas, el día que decida terminar de vender la bebida típica, Antonio y sus compañeros tendrán que enseñarle a nuevas generaciones la forma de producirla.


NOTA: Antiguamente la ciudad de Santiago llegaba hasta la esquina que hoy es Rodinzzoni con Mirador. Entonces en 1936 una familia instaló un negocio de frutas, luego con el tiempo comenzaron a vender mote con huesillos y hasta el día de hoy se mantiene ese negocio. Actualmente esta a cargo Ramón Palacios.

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