
Claudio Venegas representa a Revista Cáñamo en Movimental
Un punto de vista alternativo frente a la Marihuana
La misión de estas organizaciones es generar propuestas para mejorar la legislación en tema de drogas. Entre sus ideas está la despenalización del consumo y el cultivo personal, lo que daría un gran golpe al narcotráfico.
Estefani Carrasco
La existencia de la revista Cáñamo ha tenido como objetivo abrir el debate ciudadano respecto al tema drogas. Claudio Venegas, sicólogo, es socio, coordinador, miembro del comité editorial, y representante de Cáñamo en el activismo. Él forma parte de Movimental, una organización de personas y organizaciones (en donde hay más gente de Cáñamo y los Amigos del cannabis), que según declaran en su página www.cultivatusderechos.cl, “luchan por una política de Drogas justa y eficaz. Por intermedio de información clara y sin prejuicios, buscan descriminalizar al usuario y desmitificar el discurso Oficial”. Tanto Cáñamo como Movimental son instancias paralelas que funcionan de forma diferente, pero defienden la misma causa, cambiar la política de drogas en Chile.
Venegas, representando el pensamiento de Cáñamo y Movimental dice, “las drogas no son ni buenas ni malas, son buenas y malas las decisiones de quienes las consumen”. Ninguna droga es inocua, pero el daño que produce depende de muchas variables, como quien la consume, su estado de ánimo, cada cuanto la consume, condiciones físicas o sociolaborales. Además agrega: “Las tasas de consumo de personas que declaran renta mayor al millón de pesos consumen un 50% más de alcohol que los sectores más desposeídos, sin embargo las tasas de abuso de alcohol es superior en personas desposeídas que en la gente acomodada. ¡Que loco! Allá chupan mas y tiene menos problemas de abuso y acá pasa lo contrario y es la misma droga, ¿Qué es lo que pasa?, será la pobreza, la educación, las condiciones laborales. Se debe crear una política de drogas centrada en las personas y no en las sustancias”
¿Qué es la marihuana para ellos?
El cannabis es una planta que se utiliza hace miles de años y tienes diversas usanzas.

Una de sus características sicoactivas le otorga el uso de droga, “es la más conocida y a la que se le da bombo, por que se le puede sacar caño, pito, tela, biocombustibles, etc.”, comenta Venegas. Según estudios de un grupo de científicos del Colegio de Psiquiatras de Reino Unido la marihuana es una de las drogas menos dañinas, esta obtiene 1,3 puntos y la heroína es la más peligrosa con 2,8 puntos. “No hay documentada ninguna muerte por sobredosis de marihuana en la historia, versus los millones que mueren cada año por alcohol y tabaco”, reflexiona Claudio. Todas las drogas cumplen un rol para los grupos que las utilizan y en el momento histórico en que se encuentran. “Los sujetos le damos sentido de uso a las sustancias. Para una comunidad rasta tiene que ver con una cuestión más religiosa, para otros colectivos puede ser algo más lúdico y para otra gente pasa por algo medicinal, etc. Los sentidos últimos que tienen las sustancias se deben hay que evaluarlos y ponderarlos en su merito”, dice Venegas.
La visión critica respecto a la manera de cómo se trata el tema de drogas en Chile, la discriminación y desinformación, han llevado a que gente se integre en estos proyectos. Los tres socios de Cáñamo tenían actividades Pro marihuana que los unieron. “Pepo levantó una pagina que entregaba información legal del cannabis; Seba trabajaba el tema de plantas medicinales y yo en un colectivo que hacia intervenciones en fiestas electrónicas entregando información para el uso responsable de sustancias”, cuenta Claudio. El trabajo en Cáñamo y Movimental ha dado frutos, “prácticamente ya no hay un foro publico abierto para discutir de drogas donde no seamos invitados, antes de que existiéramos esto era un monologo, que era lo que hablaba CONACE y las autoridades policiales y políticas. No había una representación de otros actores, como movimientos ciudadanos. Hoy nos hemos convertido en un referente obligado de debate”, explica Venegas.
Un hito en el ámbito del movimiento se marco en mayo de este año, su primera marcha, propiamente tal, por la Alameda. Desde el 2005 se reunían en el Parque O’Higgins para realizar un acto y una pequeña caminata por Ejército, “algo más piola”, como dice Claudio. Pero este año le negaron el permiso a última hora. Reclamaron, exigieron su derecho a expresarse y fue allí donde negociaron la marcha por plaza Italia. “Imagínate que llevábamos meses hablando del Parque O´Higgins y cinco días antes teníamos que avisarle a todos, resulta que reunimos a más de tres mil personas. Marchar por la Alameda tiene una cuestión simbólica y concreta que la gente te ve“. En el escenario social han logrado un objetivo, “visibilizar un sector de la ciudadanía que tiene un planteamiento distinto, alternativo a lo que ha sido políticas publicas en materia de drogas, este ha ido avanzando en organización y capacidad de convocatoria”. El único apoyo institucional que tiene es el senador Nelson Ávila.
Lo que proponen estas dos organizaciones es en primer lugar ponerse de acuerdo a nivel social de cual es la realidad de la situación de drogas en Chile. “Yo hablo de todas las drogas, nos parece que no tiene ningún fundamento científico ese gusto de decir alcohol y drogas”, critica Venegas. Construir un marco de cómo la sociedad va a enfrentar el problema de la drogas, “esa discusión aquí no ha sido participativa, cualquier política publica que no considera a los usuarios estará condenada al fracaso.”, comenta Venegas.
Lo elemental que busca este equipo es abrir un espacio de discusión democrático y abierto. Una vez allí sus propuestas son entre otras que el CONACE dependa del Ministerio de salud, en vez del Ministerio del interior. “Este hecho le da un sesgo brutal, lo que explica su ineficiencia, ya que abordan el tema desde la represión y seguridad ciudadana, por ende criminalizador”, critica Claudio. Por otro lado, piensan que la legalización chilena debería reconocer el valor de las estrategias de reducción de riesgo y daño y no sólo se centran en la abstinencia, no consumo, o sea, que la gente desarrolle estrategias de autocuidado.
“A nuestro juicio la Cannabis no debería estar en lista 1. Eso no tiene asidero científico”, comenta Claudio. Este año subió en el ranking que cataloga a las drogas, lo que trae como consecuencia legales, las penas por delitos asociados a marihuana parten de cinco años y un día, lo que quiere decir cárcel efectiva.
Por ultimo, ellos buscan la despenalización del consumo y cultivo personal de cannabis. Las estadísticas muestran un número considerable de personas detenidas por consumo de marihuana, a pesar de que el consumo ni siquiera está penalizado en la ley de drogas. La ley Nº 20.000 estipula que: "El que, sin la competente autorización posea, transporte, guarde o porte consigo pequeñas cantidades de sustancias o drogas estupefacientes o sicotrópicas, productoras de dependencia física o síquica, o de materias primas que sirvan para obtenerlas, será castigado con presidio y multa de diez a 40 unidades tributarias mensuales (UTM), a menos que justifique que están destinadas a la atención de un tratamiento médico o a su uso o consumo personal exclusivo y próximo en el tiempo". Sólo el año pasado fueron diez las personas detenidas por día. “Eso es un costo tremendo para el Estado, son policías, tribunal de garantía, jueces, fiscal, defensor, para una cuestión que terminan mandándote al sicólogo. Es algo, más encima, ineficiente”, critica Venegas.
“Nosotros creemos que si la Cannabis es la sustancia más consumida y el 90% viene del mercado negro, al tener las facilidades reguladas para el autocultivo y consumo personal se daría un golpe súper grande al narcotráfico, probablemente no se va a eliminar pero seria un gran disminución. Va a ser poco atractivo para un tipo traficar marihuana si sabe que la gente la puede cultivar. Parte del negocio de las drogas es la prohibición”, concluye Venegas.
Nota:
No Todo ha sido color de rosa
A pesar de sus logros en el activismo, la Revista Cáñamo ha tenido varios problemas de censura en sus cortos años de vida.
Entre ellos se enumera el cierre de una cuenta en el Banco Estado sin previo aviso, con la excusa de que no los querían de clientes. Otro caso en este año sucedió cuando el cannabis pasó a lista 1. Les llego una carta de la distribuidora e imprenta diciendo que ya no querían trabajar con ellos.
Les costo una larga conversación persuadirlos, explicándoles que eso no les afectaba por que ellos no promueven el consumo, solo critican que no sean malas perce. En Facebook les bajaron la foto de la portada de la revista, en ella salía la virgen fumando, lo que comenta Claudio, “no era una burla, si no dar un énfasis”.
Casi en la feria del libro no los dejan lanzar sus manuales de autocultivo. Lo que les trajo otra larga explicación, partiendo de la libertad de expresión y así les permitieron hacerlo. “Normalmente siempre hemos revertido la situación, solo con el Banco no hubo arreglo”. “Yo creo que a CONACE no le parece que existamos”, dice Claudio.
Hace un tiempo han dicho que “habría algunos lideres de opinión y medios de comunicaron que muestran esto como algo inocuo y banalizan la marihuana”